Como me gusta más una polémica que una tiza, me voy a meter un poco en el charco que se inventó María Pombo el otro día. Digo que se lo inventó porque es parte de su negocio. No digo que fuese algo premeditado desde hace días, pero sí aprovechó unos comentarios que le hicieron sobre su decorativa biblioteca para crear esta absurda polémica de la que todos estamos hablando. Antes de entrar en valoraciones, no descartemos que le den la vuelta a la tortilla desde su equipo de representación y la Pombo termine escribiendo un libro sobre esta fea experiencia que ha vivido y nos quiera hacer ver que ella ya leía mucho, pero que se le ha entendido mal.
No voy a entrar a valorar si leer te hace mejor persona o no, porque no sé qué es ser mejor persona. Estoy seguro de que la influencer es muy amiga de sus amigas y que quiere mucho a su familia. Si eso es ser buena persona, seguro que ella lo es. No voy a meterme con ella personalmente porque no la conozco, y estoy seguro de que su imagen pública no hace justicia a su persona. Lo que sí que no le voy a perdonar es que me quiera catalogar igual que si fuera un tomate. ¿Qué es eso de «los que leen»? ¡Como si fuéramos todos lo mismo! Por favor, que hay gente que lee romántica, hay gente que lee thrillers, hasta hay gente que lee novelas de Dan Brown. ¿De verdad María Pombo cree que toda esa gente son como yo? A ver, que yo leo a Umberto Eco, a Cormac McCarthy, a Jorge Luis Borges (a Joyce me cuesta, la verdad). ¿Tú te crees que yo quiero ser como esos que leen novela gráfica? Novela gráfica, ¡JA! Tebeos, se llamaban en mi época. Igual que todos esos que vuelan sobre dragones y que creen durante un rato en la magia leyendo literatura fantástica. Qué arrogante esta influencer, que se cree que yo soy como las lectoras de Elisabet Benavent.
Ya ves tú, «los que leen».
Como si «los que leen» lo hiciesen para ser mejores. Esos que leen, lo hacen para divertirse, para abstraerse de las tonterías que solo buscan polémicas virales. Digo yo que lo harán por eso, porque yo no soy de «los que leen», yo soy de los que culturiza, de los que disfrutan en la orilla de un arroyo de Proust, de Rimbaud, de Virginia Woolf.
¿Quién quiere ser mejor persona que «los que leen» bestsellers?¿Se puede ser peor persona que alguien que lee bestsellers?¿Tú te crees que hay gente que lee por diversión y no por sentirse superior a otros? Vamos, no jodas.
Os estáis flipando con eso de leer, os lo advierto. Estoy de acuerdo con María Pombo. Dejaos de ficciones históricas y de escenas de escarceos eróticos junto a la chimenea que no sois mejores por divertiros leyendo. Vale ya de tonterías. Tirad vuestros los libros en esa chimenea y abandonaos al scroll infinito.
He escrito.